El desarrollo y la conclusión del capitalismo
Escribe Martín Riva
Hace muchas décadas que se viene afirmando que el capitalismo llegará pronto a los límites de su desarrollo; algunos plantean que ya casi no es posible acumular mayor poder económico; otros, en cambio, sostienen que se impedirá de alguna manera que el capitalismo continúe con su desarrollo. Ambos grupos sostienen el fin del capitalismo, desde una conclusión propia de su desarrollo, o bien desde una conclusión propia de factores externos (aunque con íntima relación con factores internos del propio capitalismo). Han pasado muchos años desde la aparición de la idea de que el capitalismo tendrá una próxima conclusión; de alguna manera desde que existe el capitalismo se está diciendo que, por unas causas o por otras, no tendrá más lugar en la realidad. Pero el capitalismo sigue desarrollándose, y no sólo se desarrolla en los países donde se implementó en un principio, sino que además está siendo aplicado en otros países, inclusive en países que no parecían propicios para este sistema. Se dice que una de las características del capitalismo es la mutación o acomodamiento a diferentes circunstancias. Esto es coherente, y quizá sea uno de los motivos por los cuales se aplica en distintos países. Pero esta característica del capitalismo se hace más notoria en comparación con otros sistemas que tienden a ser menos flexibles o que tienden a estar menos cercanos a cierto tipo de transformaciones. Pienso también que la adopción del sistema capitalista se debe a veces al fracaso de otros sistemas. Para algunas personas, todo esto que digo, será alentador, pues muchos prefieren o eligen el sistema capitalista, pero para muchas otras personas es probable que no, que suceda lo contrario, que los desaliente la situación. También estarán los que se sentirán animados, estimulados a destruir o a disminuir o a impedir el desarrollo de este sistema capitalista en el que vivimos en tantos países. Otra variante sería la de construir o participar en la construcción de otros sistemas. Claro está, hay otras variantes posibles.
No considero coherente la idea de que el capitalismo esté llegando al límite de sus posibilidades en cuanto a la acumulación del poder económico: el capitalismo puede acumular todavía mucho más. Tampoco considero coherente la idea de que hay factores concretos que impedirán la acumulación económica del capitalismo; en todo caso hay sectores con un deseo o con una búsqueda de eventuales variantes para impedir que el capitalismo continúe su proceso de acumulación económica, pero no hay seguridad de que se vaya a tener éxito al respecto. Pienso también en la posibilidad de que el capitalismo se estanque en su acumulación económica, o bien que haya un avance lento de su desarrollo, aunque las dos posibilidades son remotas por el momento. Es cierto que algunos países podrán salir del sistema capitalista, y otros, directamente, no entrar en él, pero esto no parece que vaya a resultar relevante para la situación mundial del capitalismo, salvo que se trate de un país o una serie de países de gran influencia. Pero tampoco parece que esto vaya a ocurrir en los próximos años. Por otro lado, yo no percibo al capitalismo sólo como una acumulación de poder económico, sino como muchas otras cosas, entre ellas, claro está, la acumulación del poder económico, pero además encuentro otros tipos de acumulaciones de poderes —aunque no todos los que existen—, cosa que hace más lejano el fin del capitalismo en cuanto a la conclusión de sus posibilidades de desarrollo, pues, una vez que se acumule el poder económico, faltará el poder político, faltará el poder militar, etcétera, etcétera. Se deduce que veo al capitalismo como un sistema donde la acumulación es una de las características más relevantes, aunque no sólo se trata de acumulación de poderes. De hecho, las características del capitalismo no son siempre las mismas en cada espacio de poder, ni tampoco son las mismas en cuanto a cada una de las personas, ni siquiera en la misma vida de una persona tiene necesariamente que mantenerse una única relación. Tal vez haya otros sistemas donde la acumulación de poderes no produzca lo que está produciendo el capitalismo, y no me refiero a mejoras ni empeoramientos, pero sí a una diferencia del uso de poderes acumulados. La acumulación de poderes dentro del capitalismo, en personas o entes, tiende a buscar que sean cada vez menos los poseedores de la suma total de los poderes posibles y adquiribles, hasta llegar a su propio ideal: que se acumule en una sola persona o ente la suma total de los poderes posibles y adquiribles. Ahora bien, lo que distingue a un sistema de acumulación de otros, sería, entre otras cosas, cómo obtiene esa acumulación, con qué objetivos se acumula, cuáles son los resultados de esa acumulación, cuál es la relación que existe entre esa acumulación y el resto de las cosas.
Fuente: El desarrollo y la conclusión del capitalismo